domingo, 18 de junio de 2017

La Búsqueda


Los interrogantes más sencillos son los más profundos: ¿Hacia dónde vas?¿Dónde está tu hogar? ¿Qué haces? Plantéalos de tiempo en tiempo y observa cómo cambian tus respuestas.

No podemos ponernos vendas y fingir o correr un tupido velo a lo inevitable, a lo que nos grita, sacude. Por más que queramos obviar circunstancias, problemas. El velo será momentáneo. Más vale un dolor a tiempo que una condena de por vida. No quiero decir con esto que vivamos eternamente "sufriendo" ¡para nada! Es imposible resolver todo lo que nos abruma y preocupa en un día, pero por "cuotas" es posible. No renunciemos por ello a sonreír, a disfrutar cada momento, observar el nido de una pareja de alondras, cada amanecer, cada luna llena. Pequeñas cosas que nos alivian y nos dan motivos para soñar y afianzar nuestra búsqueda.

Nunca será concedido un deseo sin que te sea concedida también la facultad de poder hacerlo realidad. Sin embargo, es posible que tengas que luchar por él.  En esta vida no hay una cosa más difícil que la perseverancia.  Me atrevo a decir que es un modo de "disciplina", que hay que cultivar y practicar.  Será duro porque la excelencia no es fácil, pero valdrá la pena. Nacimos luchando, desde el vientre de nuestra madre nos agarramos a la vida, al nacer nos convertimos de inmediato en pequeños gladiadores abriéndonos paso a la aventura del vivir. Es desde ese momento que iniciamos, la búsqueda.



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