sábado, 22 de diciembre de 2018

¡Feliz Navidad!





Y llegó la Navidad, tras un año complicado sorteando las piedras y surcos del camino. Resumiendo y sacando conclusiones tenemos claro; que nada es para siempre, que cada vez cuesta más planificar a largo plazo. Que es mejor y más divertido actuar y decidir sobre la marcha. Si vas a cometer errores, que sean nuevos. Basta un poco de espíritu aventurero para estar siempre satisfechos, pues en esta vida, afortunadamente nada sucede como deseábamos, como suponíamos, ni como teníamos previsto.
Vive  cada respiro, disfruta cada situación haciéndola única y especial. Recuerda que  no es el mensaje, sino quien lo envía, no es la canción, sino a quien te recuerda. No es el tiempo, sino con quien lo pasas.

Para vivir feliz hace falta defender la libertad, pero también la vida, la ética, la autoestima, la lealtad y la paz. El secreto de la existencia no consiste solamente en vivir, sino en saber para que se vive. Lanza primero tu corazón, y tu caballo saltará el obstáculo.

¡Feliz Navidad!

viernes, 12 de octubre de 2018

Hasta pronto Minerva






Llegaste a mi vida de manera casual, una cálida mañana de invierno, tímidamente y así te marchaste en una soleada mañana de otoño 13 años después, de igual forma. Sigilosamente en paz, en mi regazo. Nos faltaron muchas cosas por hacer, mi pequeña Minerva.

Era consciente que iba a llegar el momento de tu partida, pero nunca es suficiente cuando se tiene la dicha de poder haber disfrutado cada día a tu lado. Gracias por ser mi cómplice en todo. La mejor compañera, la que siempre estuvo en todos los momentos cruciales, la que jamás me abandonó. Pusiste tu vida en mis manos, gracias por tanta fidelidad. Gracias por enseñarme que la “lealtad” existe. De ti aprendí, que cuando alguien tiene un mal día, basta tan solo con sentarse a su lado y escucharle. Tu me llegaste a conocer mejor que nadie. Te llevas mis secretos, mis amores y pasiones, te llevas una parte de mi que va ser difícil recuperar, mi esencia.  Porque eres irreemplazable, gordita mía. Te prometo seguir adelante, sentirte en cada rayo de sol por la mañana, en cada atardecer, en cada estrella, en la brisa con olor a romero y a lavanda. Recordaré siempre los buenos momentos que compartimos, nuestras muestras de cariño, nuestros juegos.  Pero dame tiempo para poder asimilar que físicamente ya no estarás a mi lado.Todavía me desvelo por la noche, como cuando me pedías que te llevase a beber agua. El silencio es enorme, tanto que duele. 

Las almas que se encuentran y se reconocen nunca se sueltan, ni con la distancia, ni con el silencio. Descansa en paz, pequeña Minerva. Corre libremente hacia el  gran arco iris donde Boris te espera para darte la bienvenida. Por siempre en mi corazón y en mi alma. Eternamente tuya.






sábado, 23 de junio de 2018

Aprendí

De tanto perder aprendí a ganar. De tanto llorar se me dibujó esta sonrisa. Conozco tanto el suelo que solo miro al cielo. He tocado tantas veces fondo, que cada vez que bajo ya sé que mañana subiré. Me asombra tanto como es el ser humano, que aprendí a ser yo mismo. Tuve que sentir la soledad para aprender a acompañarme. 

Intenté ayudar tantas veces a los demás, que he aprendido a esperar que me pidan ayuda. 
Hago solo lo que debo, de la mejor forma que puedo y los demás que hagan lo que quieran. 

Vi tantas liebres correr sin sentido que aprendí a ser tortuga para apreciar el recorrido. Y lo más importante: Aprendí a ser feliz con las personas que realmente me hacen sentir con solo una sonrisa.

sábado, 31 de marzo de 2018

Nuestro tren



¿Te animas a subirte al tren y conducirlo hasta que te apetezca parar? Que no quede parada, estación, rumbo del que te quedes con las ganas de conocer y adentrarse. Más vale quedarse con exceso de kilómetros en tu pasaporte de vida, más  no quedarte con esa sensación de no haberlo intentado. 

Habrás podido comprobar en muchas ocasiones que cuanto más planificamos algo y más nos empeñamos por hacerlo bien, por y para impresionar/nos, no siempre alcanzamos el nivel de expectativas esperado. Sin embargo, cuando emprendemos la aventura con ese pellizco en el estómago, con el vértigo de no saber a qué nos enfrentamos, el resultado como poco es mágico y nos queda esa sensación tan placentera y deseando poner en marcha el tren.

El viaje emprendido debe ser ansiado, con deseo y pasión. Jamás hacerlo por quedar bien con alguien, o por imposición. A lo largo de todos estos años he comprobado que en la vida aunque haya normas y protocolos varios, al final de nuestros días, nadie nos va a pedir cuentas por ello y tampoco nos van a juzgar por no haberlas “cumplido”. Por eso debes guiarte por los impulsos de tu corazón, por la intuición, con algo de razón en ciertos casos… pero no en todos. Dale al motor, que el aire te despeine y diviértete. Ríe y disfruta la travesía. Porque solo tenemos un solo billete de ida con fecha de caducidad incierta, personal e intransferible. Es por ello que cuando sientas que el día, el momento y las señales son precisas, no te pongas a pensar en si merece la pena o no. Lánzate a ese viaje en tren fascinante. Nada importa si al final del camino el destino sea verte, divina muerte.





lunes, 26 de marzo de 2018

Lo que no decimos

Lo que no decimos se nos acumula en el cuerpo, se convierte en insomnio, en nudos en la garganta, en nostalgia, en error, en duda, en tristeza. Lo que no decimos no se muere, lo que no decimos nos mata. No se puede renunciar a aquello en lo que no dejas de pensar todos los días.
Hablar es la sangre del alma por donde los pensamientos fluyen dentro y fuera según vamos creciendo. Los pensamientos son energía, la energía es corriente por lo tanto, nunca desaparece.

Cuando logras vencer el miedo, el tiempo de tu búsqueda puede ser tan interesante como el momento del encuentro. Si bien es cierto que no podemos elegir nuestras circunstancias externas, pero siempre podemos elegir cómo responder frente a ellas. En cada recodo de la memoria emocional está grabado el más elemental de los suspiros. Nuestros miedos no evitan la muerte, frenan la vida.
Las decisiones son solamente el comienzo de algo. Cuando alguien toma una decisión, se zambulle en una poderosa corriente que lo lleva hasta un lugar que jamás hubiera imaginado en el momento de decidirse. Si dejas de dar, renuncias a vivir.

La rigidez te seca por dentro, la flexibilidad multiplica las oportunidades de una existencia mejor. Una es muerte, la otra es vida. Pasamos mucho tiempo ganándonos la vida, pero no el suficiente tiempo viviendo.



viernes, 9 de marzo de 2018

Tiempo de espera






Dicen que el tiempo lo cura todo. ¿Cura? O simplemente nos resignamos a aceptar lo que ya no podemos cambiar. Tiempo para curar, cicatrizar, pasar página, aunque la cicatriz permanece como un recordatorio indeleble. Aunque debemos mantener la premisa de que el futuro depende de un pasado cicatrizado y un presente bien vivido. O al menos eso nos han hecho creer.

Hay situaciones que nos llegan a bloquear, a paralizar. Sentimos como si estuviésemos enganchados a un gran ancla que tira sin compasión ni tregua, manteniendo una lucha constante en su afán por engullirnos a un fondo negro. La incertidumbre es una flor, cuyos pétalos no se terminan jamás de deshojar. Y cuando permitimos que la incertidumbre se convierta en la protagonista y compañera de ruta no habrá GPS capaz de hacernos llegar a buen puerto. Dando paso al mal carácter, coprotagonista de este largometraje, que casi siempre nos mete en líos. El orgullo es lo que nos mantiene en ellos. Muchas personas no dicen lo que piensan, y otros ni siquiera sienten lo que dicen, entrando en un bucle. Y nos podemos pasar toda una vida así, pensando que piensan los demás y olvidándonos de vivir y ser felices con los elementos y herramientas que tenemos. A menudo actuamos bajo la influencia del miedo y la desconfianza en lugar de dejarnos guiar por ese amor que con frecuencia reprimimos.

La felicidad se consigue domesticando la mente; sin domesticar la mente no es posible ser feliz. Todos los buenos recuerdos y las experiencias gratificantes que llevas contigo pueden ofrecerte consuelo en los momentos difíciles o cuando te sientas solo. ¡Agárrate fuerte! Te echo de menos.








sábado, 6 de enero de 2018

Hasta pronto, mi pequeño Boris

Llegaste a nuestras vidas con nombre de huracán, angelito mío, revolucionando todo y trayendo a casa una felicidad infinita. Contagiándonos con esa energía y picardía que te caracterizaba, regalando a tu paso sonrisas diarias. Contigo a mi lado, ningún día era malo. Gracias por ayudarme en cada caída durante estos 7 años, haciendo que me levantase deprisa con una sonrisa y siguiera adelante. Por tanto cariño, por tanta compañía, por no dejarme nunca sola, porque sabía que contaba con tu amor incondicional.

Te fuiste pronto.... pequeño. Nos hemos quedado muy solos, en silencio, porque es tan grande tu ausencia que va a ser difícil acostumbrarse a que ya no estés físicamente con nosotros. Porque hay palabras que nos cambian la vida, pero hay ladridos que nos cambian el alma. Te prometo no estar triste, cada vez que piense en ti sonreiré, recordando cada uno de los buenos momentos compartidos.

Estoy convencida que los perros sois nuestro enlace con el cielo. Ángeles, que venís a cumplir la misión de enseñarnos a los hombres a dar amor, a confiar sin juzgar y a tantas otras más... Sois excepcionales. El mejor amigo del hombre, sin duda alguna. Tenerte a mi lado era mi mejor regalo, mi felicidad absoluta.

Cruzaste el arco iris gigante en un pis pas, zascandileando como de costumbre. Corre, Boris, corre angelito. Por siempre en mi corazón. Eres el adiós que jamás sabré decir. Te quiero con mi alma. 💔